En este episodio, Jorge Feliz nos lleva a descubrir dónde se encuentra la verdadera plenitud del ser humano. Inspirado en Hechos 3:1-9, entendemos que el mayor milagro no fue solamente la sanidad del cojo, sino que pudo encontrarse con un Dios vivo y poderoso. Porque el corazón humano fue diseñado para algo que este mundo jamás podrá satisfacer completamente: la presencia de Dios.
A través de diferentes pasajes como Éxodo 13–16, Salmo 23:1, Filipenses 4:7 y 2 Corintios 12:9-10, este mensaje nos recuerda que la plenitud no se encuentra en las cosas terrenales, sino en caminar con Dios, depender de Él y vivir enfocados en lo eterno. Como enseña Pablo en Filipenses 3:7-14, el verdadero premio no está en esta tierra, sino en conocer más profundamente a Cristo y alcanzar la vida eterna.
También somos confrontados con el llamado al arrepentimiento (Mateo 4:17), entendiendo que Jesús abrió nuevamente el acceso a la presencia de Dios por medio de Su sacrificio (Mateo 27:50-51). Porque el paraíso nunca fue solamente un lugar… el paraíso siempre fue estar con Dios. Un episodio que nos invita a menguar, depender más de Él y descubrir que la verdadera plenitud solo se encuentra en una relación real con Jesús.


