Bajar a las aguas es seguir los pasos de Jesús // Bautismos 2026 Vive Málaga


Hay pasos que damos en la tierra que resuenan en la eternidad. Bajar a estas aguas no es un ritual; es seguir los pasos del Maestro. Jesús mismo lo hizo, no porque lo necesitara, sino para marcarnos el camino y mostrarnos cómo rendirlo todo.

Cuando miramos a la cruz, entendemos el precio incalculable de nuestra libertad. Jesús entregó Su vida para que nosotros pudiéramos encontrar la nuestra. Por eso, el agua no es el final de la historia; es un nuevo comienzo. Es el reflejo de Su obra perfecta en nosotros, una expresión visible de una nueva vida en Él. Bajar al agua es unirnos a Su historia. Es decir con nuestro cuerpo lo que nuestra alma ya ha creído.

Al sumergirnos, dejamos atrás nuestro pasado, nuestro orgullo y nuestras cadenas, al levantarnos, abrazamos una nueva vida en Jesús. Nos levantamos llenos de Su Espíritu, con una identidad restaurada.

Ya no vivo yo, ahora es Cristo quien vive en mí.

Hoy celebramos la gracia inmerecida que brotó de esa cruz. Su sangre nos redime y hoy, celebramos el renacer y la esperanza de vida eterna.