En este episodio especial, Pedro Lucas, líder de jóvenes desde IRR Brasil, nos lleva a profundizar en el poderoso llamado de Dios a través de Isaías 6. En un momento de cambio e incertidumbre —“en el año que murió el rey Uzías” (2 Crónicas 26)—, Isaías tiene una visión transformadora de la gloria de Dios, revelando que Él sigue reinando por encima de toda circunstancia.
Frente a la santidad divina, Isaías reconoce su condición y es purificado, recordándonos que antes de responder al llamado, nuestro corazón necesita ser tratado. Es entonces cuando surge una de las respuestas más significativas de la Biblia: “Hineni” — “Heme aquí, envíame a mí” (Isaías 6:8). Una declaración que también vemos en hombres como Abraham, Jacob, Moisés y Samuel, vidas marcadas por su disponibilidad a Dios.
Este mensaje nos desafía a vivir una fe activa, dispuesta a responder incluso cuando el llamado implica dificultad. Porque aunque la misión no siempre es sencilla, Dios siempre preserva un remanente y mantiene viva la esperanza (Isaías 6:11-13). Un llamado directo a posicionarnos delante de Dios y decir con convicción: “Aquí estoy”, listos para vivir Su propósito.
Frente a la santidad divina, Isaías reconoce su condición y es purificado, recordándonos que antes de responder al llamado, nuestro corazón necesita ser tratado. Es entonces cuando surge una de las respuestas más significativas de la Biblia: “Hineni” — “Heme aquí, envíame a mí” (Isaías 6:8). Una declaración que también vemos en hombres como Abraham, Jacob, Moisés y Samuel, vidas marcadas por su disponibilidad a Dios.
Este mensaje nos desafía a vivir una fe activa, dispuesta a responder incluso cuando el llamado implica dificultad. Porque aunque la misión no siempre es sencilla, Dios siempre preserva un remanente y mantiene viva la esperanza (Isaías 6:11-13). Un llamado directo a posicionarnos delante de Dios y decir con convicción: “Aquí estoy”, listos para vivir Su propósito.